Después de la experiencia del año pasado, donde ya entré en contacto con la realidad escolar, este año espero que la impresión positiva que me llevé de mi estancia en el colegio se vea reforzada aún más. En las primeras prácticas me encontré con un contexto socio-económico medio-bajo, con familias completamente desestructuradas. En cambio, este año realizaré el prácticum en Simat, que aunque más pequeño, 4000 habitantes, posee un nivel socio-económico medio-alto. Por ello, espero que sea un período algo diferente al del año anterior además de positivo al vivir una realidad diferente, cosa que mejorará mucho mi visión de la vida escolar.
A la espera de comenzar con las prácticas las preocupaciones que tengo son pocas, la experiencia del año pasado me hizo ganar mucha confianza en mí mismo. Quizás el hecho que me inquieta un poco, aunque no me quita el sueño, es el hecho de saber poco de inglés. Pero, como el nivel de los niños de primaria tampoco es muy elevado, aprovecharé para ir introduciéndome en la lengua inglesa. Creo que aún tengo bastante capacidad para aprender las cosas bien y rápido por lo que al mismo tiempo que vaya aprendiendo algún concepto de la lengua inglesa podré ayudar en alguna cosa puntual a los alumnos.
Para el profesor o profesora seré una gran ayuda. La experiencia del curso pasado más el hecho que ya soy bastante mayor favorecerá la confianza. Sé perfectamente cómo comportarme en caso de ausencia del profesor o cómo poder ayudarle en las diferentes tareas del aula. Espero ser un maestro con vocación, que ama su carrera y a los educandos. Trabajando con ganas cualquier método que se emplee funciona, además si se hace con pasión y cariño, no como un simple educador que se comporta fríamente con los niños como si fueran el material de trabajo. La aplicación de los conocimientos combinados con un estilo democrático acarreará resultados positivos.